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26 junio 2005

Kosteki-Santillán: tres años de la masacre

Grabado de Maximiliano Kosteki
Hoy se cumplen tres años del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en Avellaneda (Argentina). El hecho se recuerda desde ayer, con una vigilia que comenzó a las 20 en la base del puente Pueyrredón.
En la mañana de hoy se realiza una concentración masiva de todas las organizaciones barriales, de desocupados y piqueteras junto a comisiones de trabajadores en conflicto, sindicatos, asambleas barriales y grupos culturales, que acompañarán a los familiares cuando a las 13 hs, momento preciso en que se cumplan tres años de los crímenes, se lea un documento conjunto avalado por todas las organizaciones.
Darío y Maxi murieron el 26 de junio de 2002 por las balas de la Policía Bonaerense. El juicio oral contra quienes dispararon el gatillo está en marcha. Pero las organizaciones sociales, de trabajadores y una gran parte de la sociedad pide que también sean procesados y enjuiciados los responsables políticos, autores intelectuales de una represión que estaba anunciada. Entre ellos están el entonces secretario de Seguridad Interior de la Nación, Juan José Alvarez y quien ocupaba el cargo de presidente de la Nación, Eduardo Duhalde.
Desde ayer a las 20, y hasta el mediodía de hoy domingo, en Avellaneda puede verse por TV abierta (canal 5) todo lo que suceda en la vigilia y en los actos por el 3° aniversario de los asesinatos, por una iniciativa de “TV Piquetera”.

15 junio 2005

Declararon inconstitucionales las leyes de punto final y obediencia debida


Un día de alegría. Las vergonzosas leyes que perdonaban a los militares culpables de los atroces crímenes de la última dictadura argentina, fueron declaradas inconstitucionales por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Los organismos de derechos humanos festejaron al pie de las escalinatas del edificio del alto tribunal, ayer, apenas conocida la noticia.
Pero el festejo es de todos. La impunidad construida durante años empieza a desvanecerse, aunque la justicia llegue, como siempre, tarde.
Es un triunfo saber que en Argentina se comienza a hacer justicia de verdad, al menos hasta donde se pueda después de tantos años.
Pero el verdadero logro es que la lucha de quienes bregaron por esta alegría de hoy se haya mantenido durante todos estos años, permanente, pacífica, tolerante y sin pedir jamás “manos duras”, ni caer en actitudes violentas.
Ellos son quienes merecen de verdad la alegría de este día: las Madres, los Hijos, otros organismos como las Abuelas de Plaza de Mayo y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que además fueron los que impulsaron la causa en la que debía fallar la Corte.
Hoy es un día de alegría. Pero la lucha no debe cesar y sabemos que no va a ser así. Porque el ejemplo está dado, el camino está marcado para las nuevas generaciones, y los logros, a la vista.

16 mayo 2005

Otras voces sobre la tragedia de Cromagnon

Sobre Cromagnon y la liberación de Chaban empiezan a escucharse otras voces. Voces de quienes alertan ya desde hace mucho tiempo sobre la corrupción policial y política, y también judicial.
En este sentido resulta imprescindible leer por ejemplo el pronunciamiento de la querella frente al otorgamiento de la libertad de Omar Chabán, dado a conocer ayer por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) .
Algunos organismos que trabajan en derechos humanos, como las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora también han dado ya su opinión sobre el tema.
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos fue una de las primeras en hacer conocer su punto de vista, apenas días después de sucedida la tragedia.
Desde un ámbito diferente, el musical, el cantante de Attaque 77, Ciro Pertusi, expresó apenas sucedido el hecho su postura.
Y entre muchísimas opiniones de periodistas, vale rescatar la de Sandra Russo, este sábado, en la contratapa de Página/12.
Como suele suceder, estas expresiones parecen enlazadas unas con otras con un invisible hilo de sensatez.
Son voces que hablan de una justicia para ricos y otra justicia para pobres, de una ideología donde los seres humanos son objetos descartables. De las culpas compartidas por toda una sociedad, de la “inseguridad” que nos quieren vender, y de la otra inseguridad, la de la corrupción, la de los guantes blancos, a la que todos contribuimos a veces casi sin darnos cuenta.

14 mayo 2005

Chabán excarcelado

Hace falta mirar las fotos, y conocer las historias que están detrás de ellas. 193 muertos. La mayoría jóvenes de 15 a 25 años. Habían ido a ver a su banda, Callejeros, el 30 de diciembre de 2004, a pocas de horas de festejar el año nuevo.
Hace falta recordar esos momentos frente a la pantalla del televisor. Cada uno mirando la larga lista de nombres que corría en el margen inferior de la pantalla, buscando (esperando no ver) algun nombre conocido, querido.
La culpa, esa pelota que pasa de mano en mano, de ámbito en ámbito. La culpa. ¿Es de todos? ¿No es de nadie?. ¿Es sólo de ellos? ¿Quiénes son ellos?.
No hay dudas de que la sociedad argentina entera necesita reflexionar. No hay quien no lo sienta al menos mínimamente.
Pero ellos, los que son escandalosamente culpables...¿qué pasa con ellos?.
Ayer le dieron la excarcelación a Omar Chabán, lo cual significa que puede quedar libre. El que permitía que entraran 3000 personas más de las que cabían en Cromagnon, el que dejó cerradas con cadenas y candados las únicas puertas de emergencia, el que tenía la habilitación vencida...el que había colocado en el techo del local una “media sombra” y otros materiales ignífugos, como la goma espuma.
Habrá que repartir culpas, claro. Pero este señor, que tiene una gran parte, una inmensa parte de esas culpas, ¿no debería quedar preso?. ¿Por qué quien tiene 500.000 pesos para pagar una fianza puede evadir la carcel que le corresponde por el homicidio de 193 personas?. ¿Por qué?.

13 mayo 2005

La reacción de los familiares frente a la violencia: dos caminos

En Argentina son miles quienes han perdido a un ser querido de manera violenta. Solo ellos saben que se siente. Los demás, sólo pueden imaginarlo.
Pero es casi imposible no detenerse a observar lo que sucede después de la pérdida, después del hecho violento, lo que sucede durante esa búsqueda de justicia que siempre parece eterna, de tan hastiante y tan dura.
Vale la pena reflexionar sobre las reacciones de estos padres, madres, hermanos, una vez pasados los momentos inmediatamente posteriores a la tragedia: el asesinato, el crimen, la masacre, la desaparición.
El 2 de marzo en San Bernardo, (provincia de Buenos Aires), un joven comerciante fue asesinado de un balazo por un delincuente que minutos antes había robado su negocio, y al que había salido a perseguir, desarmado. La madre de Matías Rinaldi, Victoria, apareció durante los días siguientes pidiendo públicamente la pena de muerte.
Tiempo atrás otra madre dolorida, la de Diego Peralta, también pedía que se instaure la pena capital en nuestro país.
Pero no todos reaccionan igual. Quien sabe por qué. Hay quienes, mientras encaran pacientemente el largo camino de la justicia, no piensan en el “ojo por ojo”, y buscan otros caminos, más solidarios, más humanos.
Es el camino que emprendieron Graciela Pereira (madre de Segundo Cazenave, muerto por torturas en 2001), Silvia Bignami (madre de Julián Rozengardt, muerto en Cromagnon) y Rosa Bru (madre de Miguel Bru, torturado, asesinado y desaparecido en 2003). Un sacerdote las juntó para conversar y la agencia alternativa lavaca.org coordinó el encuentro, que puede leerse bajo el título “Cuando el Estado es el asesino”. Vale la pena.

08 mayo 2005

Kosteki y Santillán: empieza el juicio

El 17 de mayo empieza en los Tribunales de Lomas de Zamora el juicio por los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.
Fue el 26 de junio de 2002, en el Puente Pueyrredón, Avellaneda. El gobierno argentino había decidido reprimir, y la policía cumplía ciegamente la orden. Eran alrededor de 4000 desocupados y subocupados, reclamando simplemente la dignidad del trabajo. Y los cortes parecían en aquel momento, una de las mejores formas de reclamo. Los grandes medios no quisieron nunca ver que la mayoría de estas organizaciones piqueteras trabajan también en emprendimientos de trabajo comunitario, en talleres de formación, en educación popular. Tampoco en aquellos primeros días quisieron contar lo que de verdad había pasado, hasta que un fotográfo les puso la verdad en la cara.
Ese día había que reprimir. Y Darío y Maxi cayeron, como podrían haber sido otros. Como tantas otras veces fueron otros. El mes que viene se cumplen tres años.
¿Cuántas cosas de las que soñaban Darío y Maxi se cumplieron en el país?.
El padre de Darío, Alberto Santillán, no tiene muchas expectativas acerca del juicio. Asegura que los responsables políticos fueron protegidos y que la justicia verdadera solo se logrará con la presión popular.
El principal acusado por los asesinatos es hasta hoy el comisario Alfredo Fanchiotti, jefe del operativo represivo. En el juicio, pese a los reclamos de los familiares de las víctimas, los autores intelectuales y responsables políticos de la represión -entre los que se denuncia al ex presidente Eduardo Duhalde y varios de sus principales funcionarios- sólo serán citados como testigos, pero ninguno como imputado.
La Comisión Independiente por el Juicio y Castigo a los Asesinos del Puente Pueyrredón difundió una serie de actividades que se realizarán en los días previos al juicio, y forman parte de la campaña por el reclamo de juicio y castigo a todos los responsables de la Masacre de Avellaneda.

06 mayo 2005

100 marchas por Darío Jerez

El 5 de mayo en Santa Teresita (Pcia. de Buenos Aires - Argentina) los vecinos cumplieron con la marcha número 100 para reclamar por esclarecimiento, verdad y justicia en el caso de la desaparición de Darío Jerez.Darío desapareció el 25 de octubre de 2001. Había salido a trabajar esa mañana luego de despedirse de su esposa Viviana, y nunca más volvió. La justicia resulta lenta también en este caso, que lleva tres años y medio sin aclarar.
Las marchas se realizan todos los jueves por las calles de Santa Teresita. En esta oportunidad Viviana y sus tres hijos fueron acompañados por varios centenares de vecinos, y también por miembros de la Comisión de Participación Ciudadana que funciona en el marco del Centro de Protección de los Derechos de la Víctima, creado por el gobierno provincial.