03 octubre 2013

Kevin y los que ya no serán invisibles



Una mañana como cualquiera leyendo los diarios. Clarín: afloran las internas explícitas en el gobierno. La Nación: Ataque de hinchas de platense al shopping DOT. Página/12: el gobierno extendió el blanqueo de divisas. Tiempo Argentino: Imputaron al fiscal denunciado por tener vínculos con Clarín. El superclásico. El Papa (el Papa todos los días). Nalbandian. Política y microclima. Deporte, con mucha plata alrededor. Chimentos, para aflojar un poco.

No hablan de Kevin. No hablan del nene al que le entró una bala en la cabeza mientras desayunaba con sus hermanos, en el barrio de Zavaleta, Buenos Aires, el 7 de septiembre, víctima de un tiroteo entre bandas y de la inacción de la Prefectura. No hablan de que unos días después sí aparecieron las fuerzas de seguridad, esta vez para militarizar el barrio, quizás al son de la agenda electoral que indica que hoy, en cuestión de sumar votos, "lo que garpa" es hablar de seguridad y de mas policía y mas gendarmería, siempre para reprimir, nunca para impedir que mueran chicos como Kevin.

Los diarios tampoco hablan hoy de la iniciativa de "control popular de las fuerzas de seguridad" lanzada en Zavaleta. No cuentan que los vecinos decidieron cuidarse y no permitir mas atropellos. Que decidieron exigir que los uniformados cumplan su verdadera función. Los diarios no hablan de Zavaleta, como tampoco hablan de la chica (otra mas) a la que ayer prendió fuego su pareja. Son, como dice Paola, de la Garganta Poderosa, los invisibles. Invisibles hasta que su voz tome tanta fuerza que tengamos que escucharlos a la fuerza. Invisibles hasta que rompamos entre todos el cerco de silencio.

1 comentario:

Cristian dijo...

Esta bueno poder enterarnos de las historias y de esta manera importa poder conocer esta clase de cuestiones para cultivarnos tanto con historias reales como ficticias. Quisiera poder realizar carreras a distancia para poder educarme en diversos temas